La ONU vuelve a reunir a las partes en conflicto en el Sáhara Occidental.

Adolfo Ruiz, La Vanguardia, 24/10/18
Cooperació

La ONU tutelará una “mesa redonda” sobre el Sáhara los próximos 4 y 5 de diciembre en Ginebra, con la presencia de todas las partes implicadas en el conflicto. El expresidente alemán Horst Köhler, enviado especial del secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, ya tiene la confirmación oficial de que Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania estarán en esa mesa.
Los responsables de la ONU, tanto Guterres como Köhler, evitan hablar de “negociaciones” y rebajan el encuentro a una “discusión”, por lo que no proponen agenda de temas, sino que han pedido a las partes que hagan llegar sugerencias e iniciativas. La fecha límite para aceptar esta mesa redonda terminó el pasado día 20 y Stephane Dijarric, portavoz del secretario general, ha confirmado la respuesta positiva de todas las partes.
El último ciclo de negociaciones directas entre Marruecos y el Polisario sobre el problema del Sáhara se remonta al año 2012, fecha desde la que no se han producido nuevos contactos. El estancamiento de la situación hizo que Guterres confiara a Köhler en el año 2017 la misión de intentar reunir de nuevo a marroquíes y saharauis. El expresidente alemán se ha tomado con absoluta seriedad y diligencia el encargo, sin regatear esfuerzos. Entre finales de junio y principios de julio realizó una gira que le llevó a Argel, Nuakchot, Tinduf, Rabat, El ¬Aaiún, Smara y Dakhla.
Argelia es la parte que mantiene mayores reticencias al encuentro ya que el régimen de Buteflika sigue defendiendo que el problema del Sáhara es un tema bilateral entre Marruecos y el Frente Polisario. Rabat, por su lado, insiste en que Argelia debe tener una representación del máximo nivel “como parte plenamente implicada por su apoyo decisivo e indisimulado al Frente Polisario”.
El anuncio de la celebración de esta mesa de negociación ha coincidido con los datos facilitados por el Alto Comisionado para los Refugiados (HCR, por sus siglas en inglés), que cifran en 173.600 el número de saharauis que actualmente se encuentran sobreviviendo en los campamentos ubicados en Tinduf (Argelia). Del total de refugiados, el 51% son hombres y el 49% mujeres, mientras que un tercio del total son menores de 17 años.
El número de personas que viven en los campos es una cuestión central del problema, especialmente con vistas a la futura celebración de un referéndum de autodeterminación del Sáhara, tal y como pretende el Polisario y apoya Argelia. Los saharauis independentistas tienden a aumentar el número de habitantes mientras Marruecos, por el contrario, minimiza la población que considera “secuestrada”, según la terminología oficial de Rabat. Dado que los datos de HCR han aparecido filtrados en la prensa argelina, numerosos medios marroquíes los consideran “totalmente falsos”.
Desde 1975, tras la retirada española, Marruecos controla la mayor parte del Sáhara Occidental, una extensión desértica de 266.000 kilómetros cuadrados y único territorio del África poscolonial cuyo presente y futuro no está solucionado.